Pasar al contenido principal
"Crisis energética, paz y cuidado de la creación" Es tiempo de cuidar del planeta
"Crisis energética, paz y cuidado de la creación" Es tiempo de cuidar del planeta
enlazate

"Escucha la voz de la creación" es la invitación del Tiempo de la Creación de este año, que comienza hoy, 1 de septiembre, con la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, y finalizará, el 4 de octubre con la fiesta de San Francisco de Asís.

"Es un momento especial -expone el papa Francisco- para que todas las personas cristianas recemos y cuidemos juntos nuestra casa común" y "una oportunidad para cultivar nuestra Conversión Ecológica".

Mensaje del Papa

La Conferencia Episcopal, también se ha sumado a esta iniciativa y “Crisis energética, paz y cuidado de la creación” es el título del texto que firman los obispos de la Subcomisión, que entre otros aspectos incide en lo siguiente:

  • La Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la Creación es un momento especial en la vida de las naciones y en la vida de la Iglesia.
  • Vivimos en un contexto de conflicto bélico de gran repercusión en la vida de Europa y especialmente de Ucrania. Es el momento oportuno para renovar nuestra fe y nuestra oración, pues se ha puesto en cuestión la paz internacional y se están provocando graves daños a la casa común.
  • La guerra en Europa nos ha sorprendido a todos y ha puesto sobre la mesa la profunda interconexión entre la seguridad energética, el riesgo de un conflicto armado y el peligro de destrucción de toda forma de vida, que ya diagnosticó hace casi 60 años, San Juan XXIII. En esta encrucijada emerge de nuevo con fuerza la “cuestión nuclear”.
  • La Carta encíclica Pacem in terris de San Juan XXIII hizo una llamada a “todos las personas de buena voluntad” a no sembrar el miedo en la humanidad y a no destruir la vida. Una llamada que, desgraciadamente, sigue siendo actual en un tiempo como el nuestro, marcado por la guerra y la degradación medioambiental.
  • En la década de los sesenta, emergió también la preocupación por la cuestión medioambiental. Fue la época en la que las primeras voces científicas alertaron de la importancia del cuidado de la naturaleza y del profundo vínculo entre ese cuidado, la salud humana y la paz.
  • El Consejo Mundial de la Iglesias inició, poco después, la iniciativa ecuménica “Justicia, Paz e Integridad de la Creación”.
  • Crisis energética y crisis alimentaria. Cuando ya estaba naciendo un cierto consenso para afrontar los problemas de fondo de la humanidad en el orden energético y en el orden alimentario, con la guerra se ha puesto en peligro el equilibrio en la disponibilidad de recursos alimentarios para numerosas poblaciones que dependen de los graneros sometidos a la violencia del conflicto. Y, sobre todo, están en riesgo alimentario importantes poblaciones de los países más pobres: países que se están viendo especialmente afectados por las múltiples crisis sanitarias, geopolíticas y climáticas.
  • También las personas expertas, en su reciente Informe sobre Desarrollo Sostenible del año 2022, confirman el camino para superar el delicado momento actual: paz, diplomacia y cooperación internacional son las condiciones necesarias para que el mundo progrese hacia la consecución de los objetivos de la Agenda 2030.
  • La comunidad internacional, y también nuestro país, se ha comprometido en estos últimos años, a realizar una transición hacia el uso de energía no contaminante y lograr una agricultura sostenible.
  • Afrontar los problemas ambientales “es inseparable del análisis de los contextos humanos, familiares, laborales, urbanos, y de la relación de cada persona consigo misma, que genera un determinado modo de relacionarse con los demás y con el ambiente. Hay una interacción entre los ecosistemas y entre los diversos mundos de referencia social”.
  • Las diversas crisis retroalimentan procesos de empobrecimiento, especialmente en las personas más vulnerables y con menos recursos.
  • Tanto el papa Francisco, como la Doctrina Social de la Iglesia nos muestran la necesidad de vincular el cuidado de la Creación y el fortalecimiento de la fraternidad en cuestiones que son esenciales para la vida de las familias y su supervivencia en bastantes ocasiones.
  • Las soluciones son complejas y requieren, no solo de la innovación tecnológica y la adecuada financiación, también del diálogo político: “Para afrontar los problemas de fondo, que no pueden ser resueltos por acciones de países aislados, es indispensable un consenso mundial que lleve, por ejemplo, a programar una agricultura sostenible y diversificada, a desarrollar formas renovables y poco contaminantes de energía, a fomentar una mayor eficiencia energética”.
  • Durante décadas parecía que el mundo había aprendido de tantas guerras y fracasos y se dirigía lentamente hacia diversas formas de integración. Sin embargo, la situación en la que nos encontramos nos hace ser más cautos. Nos empuja a recordar que tanto la paz como el cuidado de las relaciones personales y entre las naciones, siempre están amenazadas.
  • Contribución especial que las personas cristianas podemos hacer en el complejo panorama actual. En este tiempo de la creación pedimos a Dios Padre- Madre que nos conceda la paz y nos ayude a vivir la fraternidad entre los pueblos.
  • Nuestro compromiso como comunidad cristiana, en esta Jornada Mundial de Oración; alimentar una espiritualidad que consiste en ampliar lo que entendemos por paz, que es mucho más que la ausencia de guerra. La paz interior de las personas tiene mucho que ver con el cuidado de la ecología y con el bien común”.

 

HAZ UNA DONACION ó ASOCIATE CON NUESTRA LABOR

Colabora para ayudar a las personas que más lo necesitan de nuestros pueblos y ciudades. Tu aportación mejora la vida de las personas y las familias que acompañamos. Juntos construimos una sociedad más justa.