El 7 de febrero celebramos una nueva edición del encuentro Bidetik, la tercera centrada en la salud mental. La jornada, organizada por el conjunto de la pastoral sociocaritativa (Caritas Gipuzkoa, Pastoral de la Salud, Pastoral Penitenciaria y el Obispado de San Sebastián), reunió a 175 personas, reflejo del interés y la preocupación existentes en torno a esta realidad. En esta ocasión el título que nos convocó fue 'Tejer prevención y acompañamiento en salud mental. Roles, límites y coordinación entre agentes'.
Mabel Cenizo (responsable de Comunicación, Incidencia y Voluntariado de Caritas Gipuzkoa) ofreció el marco general de la jornada, situando la reflexión en la misión compartida de la Iglesia y en la llamada a cuidar de manera integral a las personas.
Onintza Lasa (directora de la Fundación Gizaide) presentó la parte del Informe FOESSA dedicada a la salud mental, aportando datos que evidencian el crecimiento de las situaciones de malestar psicológico y sufrimiento emocional, así como su estrecha vinculación con contextos de precariedad, exclusión y fragilidad relacional. Otra de las cuestiones que subrayó Lasa, es la importancia de trabajar el aspecto participativo con las personas en exclusión que presentan enfermedad o fragilidad en su salud mental. “Las políticas públicas pueden suplir una parte de la carencia material -afirmó- pero la parte relacional es difícil que la cubran. Eso sólo lo podemos hacer nosotras. NO hay nada nuevo en esta fórmula, pero es importante repensarlo de vez en cuando. Hay que darles espacios de verdad. Hay que ofrecerles tiempo, y tiempos”, destacó.
A continuación, la mesa redonda reunió a distintos agentes que intervienen en la atención a la salud mental y al sufrimiento emocional, subrayando la importancia de cada pieza y espacio de la red de atención, superando el abordaje meramente médico. Iñaki Markez, psiquiatra ya jubilado, señaló como una de las principales dificultades de su área “la falta de tiempo en la atención sanitaria, una carencia que podría paliarse —según indicó— mediante una mejor coordinación de recursos y un mayor trabajo en red con el tercer sector”. Desde la Diputación Foral de Gipuzkoa, Txaro Rodrigo (directora general de Atención a la Dependencia y la Discapacidad) explicó que la intervención social se enfrenta en ocasiones a “disparidad de criterios con el ámbito sanitario”, lo que dificulta la continuidad en los procesos de atención. Esther Maté (psicóloga vinculada al programa Eraiki de la Fundación Izan), por su parte, destacó la importancia de la “implicación y el acompañamiento familiar en los procesos terapéuticos”. Por último, Ana Paños (miembro del programa Fénix de atención psicológica a personas en exclusión social de Caritas Murcia), insistió en la necesidad de “una mayor coordinación entre los Servicios Sociales y las entidades del tercer sector para facilitar los procesos de acompañamiento y evitar trabas burocráticas que ralentizan la atención". Asimismo, subrayó la importancia de abordar de manera temprana las crisis emocionales para prevenir mayores niveles de sufrimiento y la aparición de patologías más graves.
A lo largo de la jornada se puso especial énfasis en la importancia de la red comunitaria como espacio fundamental de prevención y detección temprana. Se recordó que, más allá de los dispositivos especializados, la comunidad —parroquias, grupos, asociaciones y entorno cercano— desempeña un papel clave como espacio de acogida, escucha y sostén. Este nuevo Bidetik volvió a suscitar numerosas preguntas y un vivo debate, poniendo de manifiesto la preocupación creciente por la salud mental en la sociedad en general y, de manera particular, en el acompañamiento que se ofrece desde la pastoral sociocaritativa.
Si te lo perdiste, si te has quedado con ganas de saber más, puedes ver las ponencias completas en el siguiente vídeo: