60 años sembrando lo recogido
La celebración de los 60 años de Caritas Gipuzkoa es, ante todo, un momento de agradecimiento. Es hacer memoria de un camino compartido en el que miles de personas voluntarias, socias, donantes y trabajadoras, con su compromiso desinteresado, su gratuidad y su profunda humanidad, han hecho posible acompañar el sufrimiento, la fragilidad y la esperanza de tantas personas en situación de vulnerabilidad y exclusión social. Su entrega cotidiana ha sido, y sigue siendo, el corazón de Caritas: una presencia cercana que escucha, acoge, acompaña y dignifica.
Este aniversario es también un reconocimiento a las comunidades cristianas que han sostenido esta misión a lo largo del tiempo. Desde la vivencia del amor y la fe, han impulsado una acción que no solo responde a necesidades materiales, sino que busca poner en el centro la dignidad de cada persona. Caritas nace y se construye desde el Evangelio, como expresión concreta de una Iglesia comprometida con la justicia, la solidaridad y el cuidado de quienes más lo necesitan. El amor —Caritas— es una fuerza extraordinaria que impulsa a las personas a comprometerse con valentía y generosidad en la justicia y en la paz.
De todo ello nace el lema elegido para este aniversario: Caritas Gipuzkoa, 60 años sembrando lo recogido. Porque nuestro empeño en este tiempo ha sido recoger toda esa entrega y esa generosidad para sembrar esperanza y un futuro compartido, acompañando a las personas más desfavorecidas de nuestra sociedad para que puedan construir su proyecto de vida.
«Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante. … Los sueños se construyen juntos.»Papa Francisco, Fratelli Tutti 8
Un camino de compromiso y esperanza
No ha sido, sin embargo, un camino sencillo. En estas seis décadas, Caritas Gipuzkoa ha sabido leer los signos de cada tiempo, adaptándose a las transformaciones sociales y a las nuevas realidades de exclusión. Desde las primeras respuestas a situaciones de pobreza más visibles hasta los desafíos actuales, marcados por la complejidad social, las migraciones, la soledad, la precariedad o la desigualdad.
Hemos vivido y afrontado crisis de distinta índole: una pandemia sanitaria, crisis migratorias —tanto internas como externas—, crisis económicas e industriales, problemas de acceso a la vivienda, entre otras. Frente a todo ello, Caritas ha permanecido fiel a su misión: estar al lado de las personas, especialmente de aquellas que viven en los márgenes y en las fronteras.
Las dificultades y los cambios no han debilitado nuestro compromiso; al contrario, han fortalecido la identidad de Caritas, que ha sido capaz de renovarse sin perder su esencia, consolidándose como una red de solidaridad que busca dar respuesta a las necesidades sociales de cada momento y denunciar las causas que generan situaciones de injusticia, con el objetivo de transformarlas.
«El amor —Caritas— es una fuerza extraordinaria que impulsa a las personas a comprometerse con valentía y generosidad en la justicia y en la paz.»Papa Benedicto XVI, Caritas in Veritate 1
Mirando al futuro
Mirar al futuro en este contexto es renovar la esperanza y el compromiso. Es reconocer que los retos continúan y que será necesario seguir construyendo comunidad, tejiendo alianzas y promoviendo una sociedad más justa, inclusiva y fraterna. Caritas quiere seguir siendo signo de esperanza, espacio de encuentro y herramienta de transformación social, sabiendo que «desear el bien común y esforzarse por él es exigencia de justicia».
Aprovechamos también este aniversario para dar las gracias a todas las personas que han recorrido algún tramo del camino a nuestro lado: voluntariado, profesionales, comunidades parroquiales, donantes y todas aquellas manos anónimas que han hecho posible este camino de compromiso y esperanza. Todas, sin excepción, han dejado su huella.
Y, de manera especial, queremos recordar a cada una de las personas a las que hemos acompañado en estos 60 años. Sus vidas, sus historias, sus dificultades y sus anhelos nos han mantenido cerca de la realidad y han dado sentido a nuestra misión.
Guztioi, eskerrik asko.