Cerca de un centenar de representantes de administraciones públicas, entidades sociales y profesionales del ámbito social participaron el pasado 5 de junio en la Jornada Técnica FOESSA-Euskadi 2025 organizada por Caritas Gipuzkoa en el marco de la celebración de su 60º aniversario. El encuentro sirvió para analizar los principales retos que afronta la sociedad vasca a partir de las conclusiones del informe FOESSA Euskadi y para reflexionar sobre las respuestas necesarias ante las nuevas formas de desigualdad y exclusión social.
La jornada se celebró en la sede del Colegio Oficial de Médicos de Gipuzkoa, institución a la que Caritas Gipuzkoa agradece la cesión de sus instalaciones. La música de la violonchelista Lucía Arboniés acompañó tanto la apertura como la clausura del encuentro.
La apertura institucional contó con la participación de Fernando Prado Ayuso, obispo de San Sebastián; María Jesús Idoeta Madariaga, concejala delegada de Servicios Sociales y Acción Comunitaria del Ayuntamiento de Donostia; Ivan Larraza Vila, viceconsejero de Bienestar Social del Gobierno Vasco; y Eider Mendoza Larrañaga, diputada general de Gipuzkoa. Todas las intervenciones coincidieron en la necesidad de fortalecer la cohesión social y seguir construyendo respuestas compartidas ante los desafíos actuales.
La cohesión social, un reto en una sociedad en transformación
Sebastián Mora, exdirector ejecutivo de la Fundación FOESSA, abrió el espacio de reflexión alertando de que el crecimiento económico no siempre se traduce en progreso social. Recordó que la pobreza y la exclusión no son consecuencia de decisiones individuales, sino de dinámicas estructurales que limitan las oportunidades de muchas personas.
También mostró su preocupación por una sociedad cada vez más individualista y desvinculada, en la que la transmisión desigual de la riqueza contribuye a cronificar la pobreza y la exclusión. Aun así, destacó que el informe FOESSA identifica una sociedad que sigue confiando en los servicios públicos y en el Estado de bienestar. En este sentido, Mora afirmó que «el reto está en pasar de la sociedad del bienestar a la sociedad del biencuidar».
Una exclusión social cada vez más compleja
Marina Sánchez-Sierra, miembro del comité técnico del informe FOESSA, presentó las principales conclusiones del estudio sobre Euskadi. Aunque los indicadores de inclusión son mejores que los del conjunto del Estado, advirtió del aumento de la inclusión precaria y de las dificultades que encuentran muchas personas para salir adelante pese a sus esfuerzos. «La exclusión es una espiral que expulsa cada vez con más fuerza», dijo.
Recordó que tres de cada cuatro hogares en situación de exclusión activan estrategias para mejorar su situación y alertó de que la precariedad laboral y el coste de la vivienda están debilitando la capacidad de muchas familias para construir proyectos de vida estables. Ante esta realidad, defendió la necesidad de impulsar un nuevo pacto social capaz de responder a los desafíos actuales.
Nuevos riesgos sociales para un nuevo tiempo
Joseba Zalakain, director del SIIS, analizó la evolución de las desigualdades y de las políticas públicas en Euskadi. Explicó que desde 2008 una parte importante de la población ha perdido poder adquisitivo y señaló que, aunque el sistema de protección social responde razonablemente bien a algunos riesgos tradicionales, tiene más dificultades para afrontar nuevas realidades como la monoparentalidad, la precariedad laboral o los problemas de acceso a la vivienda.
También apuntó a la necesidad de repensar tanto la política fiscal como las políticas de vivienda para reforzar la cohesión social. «No podemos seguir haciendo lo mismo porque eso nos conduce a un debilitamiento del sistema y de la cohesión social», afirmó.
La responsabilidad de las instituciones públicas ante estos retos y el papel del tercer sector social
La jornada continuó con dos mesas redondas en las que representantes de administraciones públicas y entidades sociales reflexionaron sobre el futuro del estado de bienestar y el papel del tercer sector ante las desigualdades persistentes y emergentes.
En la primera participaron Miguel de los Toyos, viceconsejero de Vivienda del Gobierno Vasco; Sara Buesa, directora de Inclusión del Gobierno Vasco; Belén Larrión, directora general de Protección a la Infancia e Inclusión Social de la Diputación d Foral de Gipuzkoa. En este foro abordaron, entre otras cuestiones, las dificultades para responder a la creciente demanda de vivienda pública, la necesidad de analizar quién está quedando fuera de las políticas públicas y la importancia de fortalecer el sentido de lo común para preservar la cohesión social.
La segunda mesa dio voz a algunas asociaciones y entidades que trabajan dentro del tercer sector social. Contamos con la participación de Roberto Folgueira, del Observatorio del Tercer Sector Social de Euskadi; Alfonso López, miembro de EAPN Euskadi; Peio Aierbe, de Sargi; y Natalia Martínez, como representante de Hàbitat 3. Todas ellas hablaron de los retos que enfrentan a día de hoy para ejercer su labor y las limitaciones del marco actual.
Evaluar para transformar
La jornada técnica sobre FOESSA concluyó con la intervención de Fernando Fantova, responsable de Besaldi, el órgano de evaluación de las políticas de empleo e inclusión del Gobierno Vasco, quien defendió la importancia de evaluar mejor las políticas públicas para aumentar su capacidad transformadora.
«Cuando el impacto llegue a las estructuras será cuando logremos transformar realmente la realidad», afirmó. Y añadió un mensaje de esperanza: «Estamos al filo de lo imposible, pero es posible».
El cierre institucional corrió a cargo del director de Caritas Gipuzkoa, José Ramón Aramendi, que agradeció la participación de todas las personas ponentes, representantes institucionales, entidades y profesionales que asistieron a la jornada por enriquecer el debate con su presencia, sus preguntas y sus aportaciones.
Las diferentes intervenciones coincidieron en una idea común: mantener la cohesión social es un reto compartido que requiere la implicación de las administraciones públicas, el tercer sector y el conjunto de la ciudadanía para que nadie quede atrás.