Fortalecer para poder acompañar.
La comunidad católica en Finlandia es pequeña en relación con el conjunto de la población del país. Sin embargo, en los últimos años su realidad está cambiando. La llegada de personas procedentes de Ucrania, Venezuela, Nicaragua, Myanmar y diferentes países africanos ha hecho crecer también las necesidades de acogida y acompañamiento a las que Caritas Finlandia trata de dar respuesta.