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UZTAILAK 30, PERTSONEN SALEROSKETAREN AURKAKO EGUNA
Deskribapena

 

 

 

Fatima García (responsable de Miriam): “El objetivo es el de construir un horizonte digno y seguro”.

El proyecto Miriam (acoger y atender a mujeres en situación de vulnerabilidad social) de CARITAS GIPUZKOA está inmerso en el proyecto Ödos de forma muy activa. Fatima García explica los pasos que se han dado desde su puesta en marcha en Gipuzkoa.

 

 

CARITAS GIPUZKOA apuesta por el proyecto Ödos.

Sí. Somos una de las muchas organizaciones que llevan años reclamando un sistema de acogida más adecuado hacia las personas madres con niñas/osque llegan a las costas del sur de España en situación de especial vulnerabilidad. Además, hasta hace poco, se perdía el rastro de ellas/os: caían en manos de mafias con fines de explotación sexual… A raíz de esa situación, nació el proyecto Ödos acompañamiento en griegocon objeto de atender a estas mujeres y sus hijas/os.

 

La primera fase comienza en Montilla (Córdoba).

Así es. Con una duración aproximada de tres a seis meses, después del trayecto que han tenido que realizar, las mujeres reciben una ayuda integral (jurídica, sanitaria, administrativa…) con objeto de recuperar a la persona acogida, tanto física como psicológicamente. Se incide en el restablecimiento, la protección y la prevención, tanto de las mujeres como sus hijas/os: empadronamiento, escolarización…

 

En la segunda fase se incorporan entidades cómo Miriam (CARITAS GIPUZKOA).

Efectivamente. Nos unimos a lo que definimos como acompañamiento a su proceso de inserción social. Nuestro proceso de implicación en Ödos comenzó a caminar, aproximadamente, hace un año. En San Sebastián, la comunidad religiosa de la Esclavas del Sagrado Corazón, con la ayuda del proyecto Miriam de CARITAS GIPUZKOA facilitan el apoyo necesario.

 

En estos momentos, las religiosas se encargan de la manutención y del alojamiento de la familia madre e hija, mientras que el acompañamiento corre a cargo del proyecto Miriam. Es un trabajo en red entre la Hermanas, los Servicios Sociales y CARITAS GIPUZKOA.

 

En breve, se cumplirá un año de la llegada de la mujer y su hija.

Sí. La segunda fase no tiene una duración predeterminada, depende del proceso de integración de la familia. El objetivo es el de construir un horizonte digno y seguro alejado de las redes de Trata­–, buscar la inserción social, etc.

 

¿Cómo ha sido la convivencia durante este tiempo?

La coordinación con las hermanas Esclavas es muy directa y frecuente. Pero hay una dificultad muy a tener en cuenta: la mujer llegó muy herida. Desde que salió de su país (Camerún) hasta llegar a España, pasaron diez años: en el trayecto tuvo a la niña…

 

La tercera fase, de dos años de duración, tiene como objetivo la socialización.

Sí. Es decir, lograr que la familia sea completamente autónoma; dueña de su vida para crear redes de apoyo, etc. Intentamos combatir que no se sienta sola. Aunque tiene ilusión por proporcionarle un futuro a su hija, arrastra un lastre muy pesado: falta de confianza, recelo… Tiene heridas muy abiertas. Su hija, cuenta con 4 años y está escolarizada.

 

Ella, en su país, acudía a la universidad. Es una mujer muy inteligente. Tras llegar se apuntó a la EPA (Educación de Personas Adultas) y se ha sacado el graduado escolar con muy buenas notas. Tiene una gran capacidad intelectual. Su aspiración es, estudiar para lograr un trabajar y poder vivir.

 

 

TRATA 2019
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